NO HACER NADA, EJE CENTRAL DE LA CREATIVIDAD


El trabajo creativo siempre ha estado peleado con los horarios convencionales de un oficinista. La creatividad no opera bajo los horarios en los que se analizan estados financieros ni cuando se tienen que hacer reportes de ventas o inventarios.

El proceso creativo se activa en cualquier momento, a media comida, a la mitad de un viaje en Uber o cuando estás a punto de dormir, cuando una idea llega a la cabeza, sucede en medio de la nada.

¿Y el proceso? ¿Es así de espontáneo? ¿De dónde nació la idea? ¿Hacia dónde se dirige? Y de ahí que viene la parte importante de entretenerte para poder aplicar esa creatividad en horarios convencionales sin arriesgar tu salud al mismo tiempo. Al final del día, es como dijo Pablo Picasso: “cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”.

¿Puedes vivir creando constantemente de 9 a 6 pm todos los días? La respuesta es no… al menos no siempre. No es lo mismo tener una inspiración espontánea a generar una idea completa.


“cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando” Pablo Picasso


Las ideas no surgen de la nada, surgen del espacio profundo de las referencias conceptuales que guardamos en el más profundo de nuestro subconsciente. Así como tu carro necesita gasolina y tu cuerpo cafeína, tu cerebro necesita referencias visuales/escritas/auditivas o todas las anteriores.

De ahí que las horas nalga se vuelven una parte fundamental del creativo para hacer eso, crear. Necesitamos rodearnos de un ambiente que genere emoción, vivir experiencias de momentos que causen sensaciones en nuestro cuerpo, es muy probable que el elemento más importante de la inspiración sea precisamente esto, entrar en un estado que se experimenta corporalmente, la alegría, el miedo, escalofríos, tristeza, ira.

“Los años buscando en la oscuridad una verdad que uno siente, pero que no puede expresar”, Albert Einstein, señalando el camino que lo llevó a la Teoría General de la Relatividad.

Con los años nos han enseñado a cumplir con horarios y adaptarnos al modus operandi de trabajos convencionales, en donde estás obligado a producir, producir y producir, como si estuvieras ensamblando un automóvil. ¡Pero no es así!

Aunque no funcione con todo perfil, se ha demostrado en distintos escenarios que la flexibilidad en los horarios de trabajo aumentan considerablemente la capacidad, productividad y creatividad general de los empleados. Es muy común que la creatividad queda enterrada bajo las reglas y lineamentos de la burocracia y las limitaciones de un espacio de trabajo 9 a 6 pm lunes a viernes.


estás obligado a producir, producir y producir, como si estuvieras ensamblando un automóvil. ¡Pero no es así!


Es importante para el creativo dedicar horas al ocio bien invertido, tanto en educación para optimizar el uso de herramientas de diseño, fotografía y edición, como a la constante exposición al arte como tal para crear tus propias obras.

Necesitamos ver cine, series, escuchar música, ir a galerías de arte, fotografía y nutrir el al subconsciente ya que de todo eso, tomamos inspiración y seguiremos creando piezas de comunicación atractivas para los clientes de esas empresas que nos contratan y de alguna forma insisten que atendamos la oficina de 9 a 6, en donde ese tiempo de “ocio” es mal visto.

Irónico.